Necesito una página web para mi negocio
Casi nadie llega a esto con una idea clara de qué quiere. Llega con una molestia: «todos tienen web menos yo», o «me piden la página y no tengo qué mandar». Es un punto de partida perfectamente válido, pero antes de pedir cotizaciones conviene resolver cuatro cosas.
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Primero: para qué la quieres
Es la pregunta que casi nadie se hace y la que decide todo lo demás. Hay tres respuestas comunes y llevan a webs distintas:
- «Para que me encuentren en Google.» Entonces lo que importa son los textos y que cada servicio tenga su propia página. El diseño es secundario.
- «Para mandar el enlace cuando me piden información.» Entonces importa que cargue rápido en el celular, que se entienda en treinta segundos y que tenga el botón de WhatsApp a la vista.
- «Para que me tomen en serio.» Legítimo, y más común de lo que se admite. Entonces importan las fotos, los datos verificables y que no parezca hecha con una plantilla que se reconoce.
Si tu respuesta es la segunda, una web de cinco secciones bien hecha te sobra. Si es la primera, vas a necesitar escribir bastante más, y durante bastante más tiempo.
Segundo: el dominio, a tu nombre
Es lo único de esta lista que no tiene vuelta atrás si sale mal. El dominio —tunegocio.com— debe estar registrado a tu nombre o al de tu empresa, no al de quien te hace la web.
Cuesta unos S/ 60 al año. Si está a nombre del proveedor y un día quieres cambiar de proveedor, o desaparece, te quedas sin dirección: se van los correos, los enlaces que repartiste y lo que hayas ganado en Google. Pide que te den el usuario y la clave del registrador, y guárdalos tú.
Tercero: los textos y las fotos son tuyos
Aquí es donde se atascan casi todos los proyectos. No en el diseño: en el contenido.
Quien te haga la web puede redactar y ordenar, pero no sabe qué vendes, a qué precio, ni por qué te compran a ti. Ten listo antes de empezar:
- Qué servicios o productos van a aparecer, y con qué nombre los busca tu cliente (no el nombre técnico).
- Precios o rangos, si vas a publicarlos. Es casi siempre buena idea.
- Fotos tuyas reales: del local, del equipo, del trabajo terminado. Una foto de banco de imágenes se reconoce y resta.
- Dirección, horario, y el número de WhatsApp que de verdad se atiende.
Si no tienes fotos decentes, un par de horas con alguien que sepa fotografiar rinde más que subir el presupuesto del diseño.
Cuarto: quién contesta
Una web que funciona genera mensajes, y los mensajes llegan a cualquier hora. Es el punto donde más proyectos se desinflan: la web quedó bien, entran consultas, nadie las responde a tiempo y al mes la conclusión es «la página no sirvió».
Decide antes quién contesta y en cuánto tiempo. Si eres tú y estás trabajando, hay formas de que el primer mensaje no quede en el aire.
Cuánto tarda y cuánto cuesta
Con las cuatro cosas de arriba resueltas, una web de negocio se hace en cinco días hábiles. Sin ellas, el mismo trabajo se estira semanas, y el retraso casi nunca es del que diseña.
De precios: en Perú va de S/ 0 con un constructor a más de S/ 15 000 por lo que a simple vista parece lo mismo. Lo desglosamos en cuánto cuesta una página web en Perú. En Synerge son S/ 2 000 + IGV, pago único, con el dominio a tu nombre.
Y cuando estés comparando propuestas, aquí están las preguntas que conviene hacer antes de pagar.
Preguntas frecuentes
¿Qué necesito tener listo antes de pedir cotizaciones?
Para qué quieres la web, el dominio (o la decisión de registrarlo a tu nombre), la lista de servicios con sus precios, fotos reales tuyas y el número de WhatsApp que se atiende de verdad. Con eso, el trabajo sale en días; sin eso, en semanas.
¿Puedo empezar con algo gratis y mejorarlo después?
Sí, y para probar si vale la pena tener web es razonable. El problema es la mudanza: si empiezas con un dominio del constructor, lo que ganes en Google no se traslada. Si vas a migrar algún día, registra tu dominio propio desde el primer día.
¿Cuánto tarda una página web para un negocio?
Cinco días hábiles si el contenido está listo. Lo que alarga los proyectos casi nunca es el diseño: son los textos, las fotos y las decisiones pendientes del cliente.
¿Necesito una web si ya vendo por Instagram y WhatsApp?
Depende de qué vendas. Si tu cliente compra por impulso, las redes bastan. Si compara, investiga o gasta una cantidad seria, va a querer ver algo que no sea un perfil — y ahí la web sí cambia las cosas.
¿Lo vemos aplicado a tu negocio?
Quince minutos, sin costo, para ver si algo de esto te sirve a ti.